Tranquilino quiere ver el partido

Tranquilino es un joven en sus veinte años, como la mayoría de los de su generación solamente tiene conocimientos formales básicos de computación, pero con paciencia y disposición natural sabe como hacer algunos trucos con la máquina. Desde luego no es un hacker, pero sabe buscar tutoriales que a pesar de algunos intentos fallidos le han permitido hacer que su máquina sea más interesante.

Tranquis, como le llaman con afecto sus amigos, también es un fanático del fútbol y un fiel seguidor del equipo local de la primera división. Es verano y es la época de los grandes torneos internacionales, se ha enterado que su equipo podría contratar a un jugador extranjero del que se sabe muy poco. No lo supo leyendo la sección deportiva del diario, la última vez que tuvo uno en las manos fue porque un profesor le obligó a ello para realizar un reporte escolar hace ya muchos años. Tampoco ve los noticiarios ni los programas deportivos en la TV. Tienen muchos anuncios comerciales y dicen muchas cosas que no le importan, ni siquiera un poco. Paran mantenerse informado usa el “feis” y “guglea” con extremada frecuencia; también de vez en cuando usa la “wiki”, si necesita mas datos.

No odia la TV, ni tiene problemas ideológicos con ella, solamente la enciende cuando hay partido e incluso tiene marcadas preferencias por algunos comentaristas y narradores: “Le dan sabor al caldo”. El fútbol tiene la ventaja extra para él, que la publicidad está bastante restringida, y soporta con estoicismo los ocasionales tips comerciales de los cronistas. Además durante el medio tiempo, en el que solamente se trasmiten anuncios, como la gran mayoría de la audiencia, silencia el televisor o de plano lo apaga; aprovecha el tiempo para “ir al baño”, tomar un bocado, ir por las “chelas” con la que “hidratarse” durante el segundo tiempo y por supuesto comentar el partido en el “feis” y lanzar algunos mordientes “tuits”.

Las televisoras desesperan porque están conscientes que los hábitos de la audiencia que suprime los espacios comerciales se acentúan día con día. La presión de los raitings y por encima de todo: los sensibles movimientos del valor de sus acciones en la “bolsa” les hacen cada vez llenar más y más con anuncios de todo tipo sus espacios, dando así muerte lenta al poco contenido que se trasmite. Tratan inútilmente de competir con la Internet y se acercan a las redes sociales con un éxito menos que moderado.

El jugador que interesa a Tranquilino es originario de un País de poco renombre futbolero y a pesar que su selección está jugando un torneo de gran importancia, los partidos de ese equipo no han sido seleccionados para ser transmitidos por la televisora local porque no cumplen con los mínimos en términos de audiencia que requiere la empresa. Tranquis no entiende y le importa “un comino” lo que cuestan los derechos de trasmisión, no sabe nada de los sesudos estudios de mercadotecnia que han predicho que esos partidos no tendrán audiencia suficiente y por lo tanto será casi imposible vender espacio publicitario a los anunciantes. Él esta decidido a ver el juego entre las selecciones de Lejoslandia y Remotogiztán.

Como ya es común hoy en día, Tranquis puede conectar cualquier dispositivo computacional al aparato de televisión de modo que la experiencia será muy similar a la que obtendría de sintonizar un canal. Tranquis aprendió hace tiempo que hay muchos sitios que transmiten casi cualquier evento deportivo en vivo y sencillamente localiza el partido que desea ver. Estos sitios aparecen y son eliminados con bastante frecuencia a causa de la persecución a la que les someten los dueños de los derechos comerciales. También tienen una muy molesta tendencia a estar saturados de publicidad del tipo más invasivo posible y por ello Tranquis aprendió con el tiempo como suprimir la mayor parte de ella. Es como un juego del gato y el ratón, en el que para su satisfacción personal siempre termina por ganar.

Después del partido y como todo joven consciente de sus obligaciones se dirige a la casa de su “chica” para ver una película juntos. Libertad aún está en la escuela y además tiene un trabajo de medio tiempo con el cual se mantiene. A diferencia de su “chico”, Libertad tiene un fuerte compromiso con su ideología idealista; considera a las grandes empresas en el mismo nivel que Satanás señor del infierno. Ve la publicidad como el medio del que se valen para adormecer a la población y mantenerla dentro del redil. Fue ella quien motivó (esta palabra es apenas un pálido intento de expresar como lo obligó usando todas sus encantadoras y muy femeninas malas artes) para que aprendiera a librarse de la publicidad en la Internet, de modo que ella en consecuencia también.

Libertad no ve la televisión abierta (y ninguna otra porque no puede pagar por el “cable”) y logró que Tranquis le instalará cuanto servicio de streaming gratuito estuviera a la mano; además por su cuenta aprendió a descargar contenido desde los sitios de torrents, de modo que no se pierde casi nada de lo que le interesa y con ello a dejado de adquirir “discos pirata” que además de tener que pagarlos, resultan una molestia en su muy reducido domicilio. Esta tarde tiene listo un filme que aún está exhibiéndose en la cartelera: una comedia romántica un poco bobalicona que está segura que no interesará mucho a Tranquis; ideal para que no la concluyan y puedan dar rienda suelta a actividades más placenteras. El siguiente fin de semana ya habrá tenido lugar la paga salarial y podrán ir a ver algo mas interesante a una buen “cine”, porque a final de cuentas para ver una buena película nada como ir al “cine” y comer palomitas de maíz.

Mujer moderna y militante comparte sus hallazgos con todos sus compañeros de la universidad, que como es obvio tienen ideas semejantes. Está consciente que una vez que se instala un bloqueador de anuncios en un dispositivo, es casi imposible que se le retire y le parece lo mejor que le puede pasar a cualquiera. Sus compañeros a su vez propagan la palabra y el número de sus conocidos que se libra de la publicidad crece día con día: No hay mejor publicidad que la que va de boca en boca, es mas lenta pero mucho mas segura.

Al día siguiente, un lunes, Tranquilino se presenta por la mañana en su lugar de trabajo y durante la jornada se topa con Gorilón Copetes sobrino del dueño de la empresa que está en periodo de entrenamiento de modo que en un futuro pueda incorporarse a la estructura directiva del negocio. Gorilón tiene la misma edad que Tranquilino y posee un don natural para encontrar el talento ajeno y aprovecharlo.

En tono confidencial le dice a Tranquis que ya tiene la barra de sonido que estaban esperando y que lo verá en su casa después de la jornada para que la adapte a su equipo. Tranquis por supuesto sabe que el asunto es tan sencillo como sacarla del empaque y conectarla, pero está interesado en ver como queda funcionando todo el entramado del centro multimedia que le armó a Gorilón, además espera recibir una pequeña gratificación por su trabajo.

En casa de Gorilón se cuenta con acceso a la Internet mas veloz que el proveedor puede ofrecer: fibra óptica por supuesto. Además hay varios servicios de televisión de paga con los que tiene acceso a mas de un centenar de canales, pero como también la publicidad en estos servicios ha aumentado y tienen la molesta costumbre de tener horarios de trasmisión fijos, el verdadero dueño de los monitores domésticos es un servicio de streaming como Netflix. Tranquis no está seguro porque no ha preguntado, pero tiene la sospecha que Gorilón tiene contratados varios diferentes.

Los servicios de streaming pagos son una mezcla moderna de los antiguos vídeoclubes donde se encuentran muchas cosas antiguas y además cuentan con mucho contenido nuevo, incluso exclusivo. Pero Gorilón está muy fastidiado porque aún estos, con frecuencia carecen de todo el contenido que él quiere ver “a la de ya”. Por esa razón instruyó a Tranquilino para que le armara un centro multimedia que aparte le ofreciera todo el contenido posible, de ser posible aún antes que tenga lugar el estreno formal. Tranquis no cree que Gorilón tenga tiempo de ver todo ese contenido, pero está seguro que la sola posibilidad de hacerlo satisface el ego y las ansias del joven Copetes.

Una vez que terminó la “chamba” con Gorilón y de camino a su casa se detiene para hacer una visita a Don Sexogenario, amigo de la infancia de su difunto abuelo (Dios lo tenga en su santa gloria) que ahora viudo vive solo en un pequeño apartamento y solamente tiene su pensión de retiro para sostenerse.

Sexogenario vive con moderada holgura porque fue precavido en su madurez, pero los años le han puesto en situación de pasar muchas horas frente al monitor porque su movilidad es cada día menor. Al igual que muchos ya no tolera los canales de la TV abierta, llenos de vulgaridad y plagados de anuncios. Durante un tiempo tuvo un sistema de “cable”, pero ahora el dueño del aparato es un servicio de streaming, que además de costarle menos, le satisface mucho más.

Pero todo este idílico escenario tenía una falla; ahora que está sólo se ha vuelto asiduo consumidor de pornografía y como es natural prefiere mantener su afición en la mayor privacidad. Sus hijos y nietos lo visitan con frecuencia y no tiene deseos de exponer a los curiosos pequeños y mucho menos oír los sermones de sus hijos e hijas. Como Tranquis es tan sosegado se decidió a exponerle su deseo de contar con pornografía en forma discreta.

Tranquilino es poco afecto al porno, solamente Libertad ocupa su calmado espíritu, pero aprendió como obtenerla en cantidades ilimitadas porque Gorilón la quería incluida en su centro multimedia. Así preparó para Sexogenario una forma muy discreta de acceso a este particular tipo de contenido en el equipo del antiguo amigo del abuelo. Además tuvo que configurar todo para que la privacidad de Sexogenario durante sus andanzas por la Red estuviera mas o menos garantizada, ya que el amigo tenía temores (muy probablemente injustificados) que la compañía proveedora de Internet pudiera suspenderle el servicio o aún peor, lo expusiera ante sus familiares. Sexogenario ha pasado así a engrosar las filas de los internautas que consumen la mayor porción del tráfico en la Red, porque el porno como todos sabemos es el rey indiscutible. Cuando Tranquis le ha preguntado como va todo con el equipo, Sexogenario solamente le responde con un guiño de complicidad.

De regreso a casa Tranquilino está satisfecho con lo que ha hecho por el “ruco”, va viendo en el “cel” unos vídeos de YouTube (sin publicidad por supuesto); de cualquier modo lo que ahí encuentra es mucho mas divertido que lo que podría ver en la TV, a excepción del fútbol por supuesto.

Yo estoy planeando invitarlo a mi casa una tarde de estas, con seguridad me podrá dar algunos consejos que me permitan engrosar mi propio arsenal anti publicidad.

El modelo de negocios de los medios se está agotando con aceleración creciente, y solo ellos no se dan por aludidos. Parecen empeñados en lograr que su audiencia los abandone saturando sus canales con cada vez mas anuncios y de la peor calidad que muchas veces rayan en la grosería. Los medios impresos ya se han visto reducidos en forma notable y casi no pasa un mes sin que nos enteremos que este o aquel han eliminado su versión impresa. ¿Cuánto tiempo le queda a la TV antes de que la Internet y sus posibilidades la aniquilen por completo?

A largo plazo el bloqueo de publicidad no puede sostenerse, pero hoy es mas necesario que nunca para los consumidores, a los que no nos queda otro remedio que aplicarlo para poder tener acceso al contenido real y no únicamente a anuncios publicitarios. Mi madre con sabiduría mundana decía: “Tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe”.

Glosario de mexicanísimos mexicanismos usados en este artículo:

feis:           Facebook.
guglear:        Realizar una búsqueda en Google
tuit:           Hacer una anotación en la cuenta de Twitter.
chela:          Cerveza.
cel:            Teléfono móvil.
chica, chico:   Contraparte de una relación sentimental del tipo amoroso, 
                donde no están claramente definidos la exclusividad, 
                la duración ni la intimidad. Suele guardar significados 
                diferentes para cada uno de los dos.
wiki:           Wikipedia.
hidratarse:     Ingerir un líquido, generalmente del tipo espirituoso.
la bolsa:       La Bolsa de Valores.
un comino:      Algo sin importancia.
sabor al caldo: Hacer algo más interesante o entretenido.
disco pirata:   Películas cinematográficas copiadas en DVD que se pueden 
                adquirir con gran facilidad a precios extremadamente bajos,
                muchas veces su calidad es menos que mala.
cable:          Nombre genérico que se da a todos los servicios de 
                televisión restringida sin importar el medio de 
                distribución.
cine:           Sala cinematográfica, teatro.
chamba:         Trabajo, ocupación laboral.
a la de ya:     Ahora mismo, en este instante.
ruco:           Persona mayor, su significado exacto suele variar en forma
                proporcional a la edad del que profiere el calificativo.
ir al baño:     Acudir al sanitario a realizar las necesidades 
                fisiológicas.

Mi agradecimiento especial a Danny, cuya inteligente conversación me instruyó en forma notable.

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