Carthago delenda est

Ahora que está por terminar (confío encarecidamente) el soporte para el W$ XP, están apareciendo por toda la red llamados, guías, sugerencias y similares para que los usuarios actuales de XP realicen la migración a alguna distribución GNU / Linux. Todo lo cual me parece sensato y necesario.

Sin embargo veo con tristeza y asombro que muchos de estos escritos tienden a minimizar el concepto de software libre, e incluso a “obscurecer” la figura de Richard M. Stallman. De forma sutil pero efectiva tienden a presentarlo (a él y a su movimiento) como un “extremista”; quizá con la vana esperanza de atraer a los usuarios mas moderados. ¡Craso error!

En la época de la República Romana, Catón en Viejo acostumbraba terminar sus discursos con la frase: Carthago delenda est (Cartago debe ser destruida), y tal ha sido su impacto en la historia de nuestra civilización, que a la fecha aún usamos esta locución latina para expresar la persistencia de una idea fija. Pero por ignorancia o peor aún por simple pereza nos olvidamos del contexto en que se dio.

Catón era un consumado político, administrador y militar, desde luego que no era un viejo necio que chocheaba repitiendo una frase obsesiva. Para su tiempo Cartago era la primera potencia militar y económica del Mediterráneo; no estamos hablando de un grupúsculo de mercaderes dedicados a hacer uno que otro negocio a espaldas de los romanos. Catón entendía que para que Roma prevaleciera necesitaba quitar del camino a su africana rival. Del mismo modo sabía que Roma no estaba lista para enfrentarse a la poderosa Cartago.

Así, día a día le recordaba a sus conciudadanos que necesitaban prepararse para la enorme empresa que se avizoraba vital para el futuro. Del mismo modo, muchos romanos estaban conscientes que este era el camino y que debían hacer su parte en este proceso.

Durante el transcurso de los años, los romanos siempre impulsados por el llamado de Catón, fortalecieron su ejercito, entrenaron a sus marinos, rediseñaron sus líneas de abastecimiento, incluso no tuvieron empacho en capturar algunos barcos cartagineses para literalmente primero copiarlos y luego mejorarlos, ya que los navíos romanos no eran rivales para las ágiles embarcaciones cartaginesas.

Todos conocemos el final de la historia: Cartago fue destruida, hasta el punto que no quedo “piedra sobre piedra”. Desde luego esto no se logró de un día para otro. Transcurrieron tres penosas guerras (las guerras púnicas) en las que Roma estuvo más de una vez a las puertas de la derrota.

Del mismo modo RMS entiende que el software libre no está listo para sustituir al privativo, pero día a día nos llama, nos invita, nos insulta, nos aguijonea, nos irrita, para que sigamos trabajando en conseguir el objetivo final.

Entonces son muchos los que motivados por sus ideas, trabajan todos los días para crear programas libres que sean mejores y preferibles a sus contrapartes privativas, otros se empeñan con pasión en ponerlos al alcance de los usuarios; Algunos más no tienen mas remedio que buscar la forma de desentrañar los misterios de esas partes obscuras llamadas controladores, para a través de técnicas de ingeniería inversa, duplicar y de ser posible mejorar su comportamiento.

Hay otros que se dedican a predicar, desde muchos ángulos y variados puntos de vista, las ventajas del software libre, en tanto que otros tantos se dedican a enseñar su uso.

Muchos de nosotros vemos con claridad que hoy en día hay muchas situaciones donde no es posible prescindir completamente del software privativo, pero no por ello nos vamos a detener en preferir usar mayoritariamente el software libre, aún cuando tengamos que aceptar todavía un pequeño porcentaje de aplicaciones cerradas.

¿Qué pasaría si el día de mañana RMS declarará que X o Y parte privativa debe ser aceptada para el bien del software libre? No es muy difícil imaginarlo, las mismas voces que hoy lo llaman extremista, gritarían desaforadas: ¡Traidor! ¡Pusilánime! ¡Mentecato! ¡Mentiroso!

Cada día debemos hacer nuestra parte, en la medida de nuestras posibilidades, con los medios a nuestro alcance e incluso de cuando en cuando cediendo algún terreno en esto. Ninguna guerra se gana en una sola batalla, ninguna cima se alcanza de un solo paso. No hay victoria total sin algunas derrotas en el proceso.

Entre tanto espero seguir sintiendo ese dolor en el culo que es RMS cuando nos repite una y otra vez: Carthago delenda est.

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Un pensamiento en “Carthago delenda est

  1. Es difícil defender aquello que no somos conscientes de tener. La libertad es un derecho negado en imnumerables formas a la sociedad, no sólo al individuo….así que la mayoría de nosotros ni siquiera sabemos de que se trata nuestra libertad, luego cómo vamos a entender a RMS?

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