El usuario primero

Cuando se programa, siempre se intenta que el producto final sea adecuado para las personas que lo van a utilizar: los llamados usuarios. Cuando allá por 1983 RMS inició el movimiento del software libre y comenzó a escribir los programas que a la postre darían origen al sistema operativo GNU, los usuarios que tenía en mente eran otros programadores tan o más capaces que él mismo: Usuarios muy avanzados.

Años mas tarde, cuando Linus Torvals presentó el kernel Linux, se repitió el mismo esquema, un programa cuyos usuarios potenciales eran otros programadores igualmente con enormes capacidades. De forma casi natural el sistema operativo GNU y el kernel Linux fueron unidos por esos usuarios avanzados a los que estaban dirigidos. Así nacieron las primeras distribuciones.

Por su propia naturaleza, los usuarios y colaboradores de estas primeras distribuciones eran en su mayoría programadores, así las distribuciones tenían un funcionamiento y un aspecto muy ad hoc con este tipo de usuarios, eso sin dejar de reconocer que por la época las tecnologías del ambiente gráfico y el hardware que les daba sustrato estaban en sus etapas iniciales. Y además las batallas ideológicas entre los defensores el software libre y las empresas que basan su negocio en software privativo tomaban entonces sus mas agrios momentos, haciendo que aparecieran muchos radicales de uno y de otro bando.

Entre tanto una nueva clase de usuarios hacia su aparición de la mano de W$ y de Mac; usuarios que poco o nada entendían de computadoras pero que querían usarlas y aprovechar sus cada día mas amigables programas. En respuesta a las necesidades que planteaban estos, comenzaron a aparecer un nuevo tipo de distribuciones que tenían por objeto acercar a nuestro sistema operativo a esa nueva clase de usuarios: Mandriva primero y Ubuntu después. Ambas con el común denominador de estar respaldadas por empresas cuyo fin último es hacer un buen negocio; por ello tuvieron la perspectiva de satisfacer al llamado usuario medio desde su muy particular punto de vista.

Como sabemos Mandriva fracasó en su intento y vemos como Ubuntu paulatinamente se aleja del escritorio para concentrarse en las plataformas móviles. Estas dos distribuciones han conseguido cambiar la mentalidad de la gran mayoría de las otras distros, que ahora son bastante amigables con el usuario final, aunque conviene recordar que para la mayoría de estas el proceso de cambio fue bastante traumático y estuvo plagado de tensiones al interior de sus comunidades.

Sin embargo casi ninguna de estas distribuciones, especialmente las mas grandes y consolidadas han conseguido seguir las constantemente cambiantes necesidades del usuario final y se mantienen fieles a su propia historia y modelo de desarrollo.

Es un hecho que el panorama está cambiando, las computadoras de escritorio paulatinamente comienzan a disminuir sus ventas en favor de otros dispositivos, y tal vez un día dejemos de verlas en la forma en que hoy las conocemos. Pero no nos engañemos, las computadoras de escritorio tienen pocas posibilidades de desaparecer.

Aún recuerdo cuando hace ya varios años apareció el horno de microondas, entonces se dijo que estos enviarían al baúl de los recuerdos a las estufas, lo mismo se dijo de los procesadores de alimentos respecto de las licuadoras y las batidoras, de las fibras sintéticas respecto de las naturales, de los plásticos respecto de los metales, del cartón corrugado y el microcorrugado de la madera y los aglomerados, del paracetamol de la aspirina, y así podría seguir con una lista muy extensa. La realidad es que hoy todos estos coexisten para beneficio de la humanidad, solamente han tomado lugares y porcentajes diferentes en nuestra vida diaria.

En este marco están apareciendo un nuevo tipo de distribuciones, unas que con todo el rigor técnico que amerita el caso, se están centrando en las nuevas necesidades de los usuarios. Un tipo de distribuciones que no gira alrededor de su comunidad de programadores y empaquetadores sino que por el contrario mira atenta a las solicitudes y planteamientos de esos usuarios que saben poco o nada de las complejidades de cambiar a systemd, o de introducir Wayland como nuevo servidor gráfico.

Hoy Bodhi, KaOS, Manjaro, SolydXK, PCLinuxOS y otras similares son distribuciones pequeñas en cuanto al número de usuarios y de programadores (Bodhi y KaOS por ejemplo solamente cuentan con uno). Pero hay que recordar que todas las distribuciones comenzaron siendo pequeñas, Incluso Apple y Microsoft fueron en un principio un grupo pequeño de rapaces pobres y desaliñados con grandes ideas.

Estas distribuciones y otras de su tipo que surjan el día de mañana, están llamadas a ser el futuro de nuestro sistema operativo; y con seguridad subirán a lo más alto en las preferencias de los usuarios. Además confío que son las que al fin romperán con el monopolio de los sistemas operativos privativos.

Esto claro si se mantienen firmes en una idea fundamental: El usuario primero.

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