Las hijas de Mandriva: Mageia

El nombre original de la distribución Mandriva fue Mandrake, alusivo al personaje del mismo nombre: Madrake el Mago, que como buen hacedor profesional de magia, usa un sombrero de copa (chistera). Así, la distribución francesa decía sin palabras que su sombrero era mejor que el de la conocida distribución norteamericana del sombrero rojo (Red Hat), ya que tenía algo más: Magia.

Mandrake, la distribución terminó por perder el derecho a usar ese nombre, que al fin y al cabo era propiedad intelectual de los creadores de la historieta.

Mandriva tenía por supuesto eso que prometía: Magia, así que cuando se acercaba el final y se formó una nueva distribución que pretendería hacer resurgir de sus cenizas a Mandriva, casi en forma natural tomó el nombre de Mageia (Magia en griego).

Han pasado ya tres versiones de esta distribución, 3 años que se han ido como un suspiro y es la primera vez que escribo algo sobre ella; por prudencia solamente.

Cuando el final se acercaba para Mandriva (yo ya no la usaba por entonces) y su calidad y las finanzas de la empresa detrás de la distribución (Mandriva SA) estaban prácticamente por los suelos, se dio el despido de un grupo de empleados de la distribución: básicamente todos los desarrolladores que tenían su sede en Francia.

Esto causo mucha molestia entre la comunidad de Mandriva, y así de ese grupo cesado surgió Mageia. Debo confesar que fueron tiempos muy interesantes, por momentos emocionantes.

Incluso este que escribe participó durante un breve tiempo en las listas de correo de la nueva distribución. Desafortunadamente muy pronto comprendí que las ideas que darían forma a la nueva distribución y las mías iban por senderos diferentes. Así que casi tan pronto como inicié mi carrera como miembro de la comunidad de Mageia, la terminé.

En el entendido que todas las cosas requieren de un proceso, he decidido esperar hasta esta tercera versión para dar una opinión. Mageia 1 fue un primer paso, medio estabilizar el desastre encontrado en los repositorios de Mandriva, al mismo tiempo que la distribución tomaba forma. Mageia 2 debería haber sido entonces la primera versión que volviese a encontrar la magia, pero no fue así.

Así hace apenas unos días se liberó la versión 3, con mas de 40 días de retraso, de acuerdo al propio calendario que se fijo la comunidad. Durante ese tiempo estuve probando a ratos algunas de las versiones beta que aparecieron. Como en toda pre liberación encontré errores aquí y allá, signo inequívoco que se estaba trabajando en la construcción de un producto final.

Tan pronto como estuvo lista la versión final, descargué el DVD completo, para el cual ya tenía dispuesto un disco duro donde instalarla.

La instalación recuerda mucho al majestuoso proceso de una Mandriva Free y permite elegir la paquetería que se desea instalar, aunque claro, para hacer esto hay que tener una idea de lo que se está haciendo; si no se está interesado en esté tipo de sutilezas siempre es posible indicarle al instalador que instale Mageia en la forma sugerida y punto.

Como yo tengo al menos una idea de lo que quiero, me dispuse a hacer una selección individual de paquetes; primera mueca: Mageia parece que aún tiene uno de los vicios que aparecieron en los últimos años de Mandriva, me refiero al abuso de los meta-paquetes llamados task. Esta forma de empaquetar los programas seguramente le produce beneficios a los desarrolladores, pero termina por poner una enorme cantidad de programas inútiles en la instalación final. Por ejemplo, ya que en ninguna de mis computadoras tengo instalado un SO W$ decidí que no necesitaba instalar el paquete ntfs-3g que sirve para poder acceder a particiones que tengan el formato NTFS de M$.

Cual sería mi sorpresa cuando al desmarcar este paquete apareció un mensaje que me informaba que esto también dejaría sin instalar muchos otros programas. ¡Algunos tan inverosímiles como el reproductor Amarok! Por supuesto desistí ya que mi intensión era probar la distribución y no enredarme en un largo proceso de instalación manual de programas.

De igual forma, por mas que intenté que reconociera mi conector USB para WiFi durante la instalación no lo pude lograr, por lo que el proceso de instalación debió llevarse a cabo sin acceso a la Internet.

El proceso en sí es largo, unos 40 minutos, que al fin fueron menos que la hora con 35 minutos que pronosticaba el propio instalador como tiempo estimado. Solamente conozco otra distribución tan lenta para instalarse (OpenSuSe) y realmente no entiendo el porqué, ya que si algo hice fue quitar programas y no añadí ninguno.

Una vez instalada, al reiniciar por fin mi conector WiFi fue reconocido y tuve acceso a la Internet, por lo que mi primera acción fue configurar los repositorios y buscar actualizaciones de último minuto.

Casi todas las hijas de Mandriva se han decantado por KDE como escritorio, por ello aún cuando Mageia ofrece otras opciones me decidí por probar la especialidad de la casa.

El escritorio es una actividad Desktop que pretende imitar el antiguo KDE 3, con un panel inferior excesivamente alto para mi gusto, burdo sería un buen símil y con los tres accesos rápidos clásicos (Computadora, Unirse a la comunidad y Papelera). Demasiado “Retro” para mi gusto, al fin y al cabo estamos ante un KDE 4.10.2

Como buena hija de Mandriva, todas la configuraciones se hacen usando los Drakes, exactamente en la forma en que recordaba que se hacia desde hace muchos años. En su etapa final Mandriva presentó un proyecto para cambiarlos por algo acorde a los tiempos actuales, y si uno revisa la documentación de Rosa, se topará con calificativos como “inaceptable” para continuar usándolos en su forma actual. Estos programas desarrollados en Perl fueron una maravilla en su tiempo, hoy la verdad cualquier distribución tiene herramientas de configuración tan buenas o mejores que los Drakes, que debido entre otros muchos factores al avance de las herramientas de configuración de los propios Desktop Manager (KDE, Gnome, etc.) parece que generan tanta confusión como ayuda al usuario novel.

Mageia usa un kernel 3.2, pero ya incluye Systemd. Y lo siento pero me parece que el tiempo de arranque no ha mejorado en nada. Una novedad para mí es que es la primera distribución que pruebo que ha retirado de sus repositorios a MySQL para sustituirla por MariaDB. Ojalá todas las distribuciones sigan este ejemplo a la brevedad.

Mageia no se distingue por su velocidad, no es muy lenta pero casi cualquier otra distribución KDE de última hornada la supera. No es muy bonita, pero en gustos se rompen géneros, no incluye un tema propio, fuera de los heredados Drakes no incluye ninguna aplicación propia. En resumidas cuentas Mageia tiene un KDE y punto, eso sí al menos han tenido la prudencia de no dejarnos solamente con Konqueror para navegar por la red y se ha incluido un Firefox 17, que haciendo cuentas tiene ya mas de 30 semanas de edad, toda una eternidad para un programa que se actualiza cada 6 semanas.

Durante mis pruebas Mageia se ha mostrado estable, pero en este 2013, lo raro es toparse con una distribución que no lo sea. ¡Qué lejos han quedado los tiempos en que instalar y poner a punto una distribución eran tarea casi heroica!

Algo que hice, porque no pude resistir la tentación fue instalar el programa que fue el responsable que abandonara Mandriva en definitiva. Puedo decir que aún cuando la versión disponible es aún mucho más antigua que Firefox, (de hecho la misma que estaba vigente cuando el error), ya trabaja correctamente.

Así como este ejemplo se encuentra uno con muchas piezas de software bastante antiguas, normal para aquellas que han sido abandonadas, extraño para las que se mantienen con muy buena salud en su estado de desarrollo. ¿Será que en Mageia están considerando convertirse en la Debian de las distribuciones RPM?

Lo verdaderamente penoso del caso es que Mageia no tiene nada de especial, realmente no tiene nada que invite a un nuevo usuario a instalarla, no está de más hacerse la pregunta ¿Pues que hace la comunidad durante todo el ciclo de desarrollo (un año completo)?

Mageia ha sido tratada con especial benevolencia por los medios, debido en gran medida a su historia de Cenicienta o tal vez porque es una distribución comunitaria. Mucho se hace referencia a lo bien posicionada en las listas de Distrowatch (que no significan nada), pero incluso las más animosas notas acerca del lanzamiento de esta nueva versión son frías y escuetas.

Mageia sin duda ha sido la esperanza de muchos ex Mandriveros, que desean que realmente sea la sucesora y heredera de su distribución de origen. Lamento que no sea así. Mageia solamente es una distribución del montón.

Escribí hace mucho tiempo que había que trabajar para que Mageia se convirtiera en un Gran distribución y no solamente pasara a ser una distribución grande. ¡Qué pena pero Mageia no tiene Magia!

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3 pensamientos en “Las hijas de Mandriva: Mageia

    • Hola:
      Sí ya la he probado y me sigue pareciendo muy lento su proceso de instalación. Además me dio muchos problemas con una WiFi USB de esas que nunca dan lata con otras distros. Veré que tal me va la siguiente versión. Gracias por tu sugerencia.

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